La importancia de compartir información responsablemente

Por Administrator
en 25 Noviembre 2019

La difusión generalizada de información poco confiable sobre salud en las redes sociales es peligrosa, la divulgación de estudios que anuncian hallazgos poco confiables y las recomendaciones contradictorias en nutrición, encuentran en Internet terreno fértil para expandirse, sedimentar ideas erróneas y generar falsas expectativas ante un tratamiento o sobre el avance en el conocimiento de una enfermedad.

 

Muchas de las historias no probadas o que provienen de fuentes dudosas afectan la confianza de la gente hacia la ciencia y en los profesionales de la salud, terminando por repercutir sobre las personas que abandonan tratamientos probados o seguros.

Recientemente el Dr. Alberto Kousuke de la Herrán Arita, un joven de apenas 34 años, autor de diversos artículos de carácter científico, publicó en el periódico Noroeste una nota referente a la Ozonoterapia (Ver nota). Sin fuentes confiables y vagas referencias lo único que provoca este artículo es miedo y confusión respecto a la aplicación de esta terapia, habiendo un campo extenso de investigación que comprueba la efectividad de la misma.

A raíz de la publicación de este artículo, el Dr Froylán Alvarado Güémez, Presidente de la Asociación Mexicana de Ozonoterapia, A. C. (AMOZON) y actual miembro del International Scientific Committe of Ozonetherapy (ISCO3) responde respetuosamente y defiende esta terapia alternativa.

Vale la pena resaltar, a raíz de este hecho, la importancia de llevar el seguimiento debido a cada caso atendido, con el fin de publicar los resultados que cada médico vaya obteniendo, en vistas de fomentar y dar la credibilidad que merece a la Ozonoterapia.  

 

Defienden las terapias con ozono

CARTA DEL LECTOR: Respuesta del Dr. Froylán Alvarado Güémez

Carta del Lector
21/11/2019 | 04:10 PM
Ing. Adrián López Ortiz

Director General Periódico Noroeste
Culiacán, Sinaloa

De manera respetuosa le solicito publicar en la sección correspondiente de su periódico y a la mayor brevedad, la presente réplica al

artículo “La Magia de la Terapia con Ozono” publicado el pasado 17 de noviembre 2019. Artículo escrito de manera mal intencionada y pleno de errores conceptuales y escritos desde el más absoluto desconocimiento de lo que son las terapias con ozono.

Este artículo fue firmado por Alberto Kousuke De la Herrán Arita, quien se hace destacar como “Especialista en Neurofisiología y Medicina del Sueño por la Universidad de Stanford, Doctor en Neurociencias por la UNAM y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores y Catedrático de la UAS”.

Este panfleto está lleno de errores infundados, contiene información sesgada sin acudir lamentablemente a artículos científicos validados que justifiquen su imparcialidad, como el científico que se ostenta ante el público lector. Su redacción está confeccionada a partir de verdades a medias como la postura de FDA acerca de que “El Ozono es un gas tóxico sin aplicaciones médicas”, mencionando “la posible complicidad de compañías que lucran con la desesperación e ingenuidad de la gente”. Refiere que en Sinaloa una forma de aplicación consiste en la Auto-Hemoterapia, en la cual una cantidad de sangre se mezcla con ozono y se re transfunde al paciente, y hace mofa de las aplicaciones vaginal y rectal sin ningún fundamento que contraindique estas aplicaciones médicas.

Es de destacar la intención de hacer daño a los médicos que utilizamos el ozono en nuestra práctica clínica habitual, al señalar que “El ozono es una molécula que reacciona agresivamente con los compuestos biológicos celulares formando radicales libres (una molécula que causa cáncer)”, lo cual demuestra abrumadoramente la ignorancia que tiene sobre el tema, pues debe saber el Sr. De la Herrán, que cada vez que el ser humano respira, y en mucho mayor medida cuando hace ejercicio, o está pasando por una enfermedad infecciosa o metabólica, sometiéndose al uso de fármacos, a una cirugía o viviendo en situaciones de estrés, está formando grandes cantidades de radicales libres y lo mismo ocurre cuando el paciente es sometido a Terapia de Oxigenación Hiperbárica, todas ellas producen enormes cantidades de Especies Reactivas de Oxígeno (imagino que sabrá que el término radicales libres hace años se modificó por este último) y eso no nos está causando cáncer como él refiere.

Menciona también que “las aplicaciones médicas de Ozono han causado muerte de muchos pacientes a nivel mundial al ser inhalado o inyectado en la sangre. Este embolo obstruye la circulación de vasos sanguíneos pequeños y ocasiona desde ceguera temporal, hasta infartos cerebrales, pulmonares o cardiacos.”

Son precisamente estos 2 tipos de aplicaciones, la vía inhalatoria y la vía intravenosa, que por su potencial toxicidad y capacidad de generar estos efectos secundarios, e incluso la muerte, lo que ha ocurrido en menos de una decena de pacientes en más de 40 años, como él mismo lo puede constatar, en varios millones de aplicaciones, según consta en la bibliografía mundial y que si revisó el tema, debió haber visto en la Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia, que esas prácticas están totalmente contraindicadas y prohibidas. Ningún médico ozonoterapeuta, que esté debidamente capacitado en este tema y se considere serio, empleará jamás estas vías, por el riesgo involucrado.

Demuestra un desconocimiento absoluto sobre la ozonoterapia, al afirmar que ha causado “muchas muertes” y lo hace sin citar fuente alguna. Eso es absolutamente falso. Esto nunca ha ocurrido y mucho menos en territorio Sinaloa ni en México. Por el contrario, la medicación alopática sí ha matado muchas personas. Haciendo analogía, si se administra mal la quimioterapia también puede producir efectos letales. La OMS cita un caso – a título de ejemplo - de una paciente de 39 años con cáncer. Murió porque se le había administrado cuatro veces más la dosis de la quimioterapia requerida. (http://www.who.int/patientsafety/information_centre/reports/Alliance_Forward_Programme_2008.pdf).

Un artículo, como el publicado por De la Herrán Arita, pretendidamente informativo y objetivo, debería haber contrastado la información recopilada por organismos científicos, como la Asociación Mexicana de Ozonoterapia (Amozon) (www.amozon.org.mx) , que representa a la inmensa mayoría de médicos mexicanos que ejercen la Ozonoterapia en nuestro país, muchos de los cuales son especialistas de diversas ramas e incluso, hay numerosos jefes de servicio de Hospitales Públicos, que la utilizan, han realizado trabajos de investigación serios, han dirigido tesis de especialidad y de maestrías sobre el tema, que han sido publicados en revistas mexicanas y extranjeras de medicina.

Sí el citado artículo escrito por De la Herrán Arita, no fuera sesgado debió haber citado la página web del Comité Científico Internacional de Ozonoterapia (ISCO3 por sus siglas en inglés) (www.isco3.org). Seguramente la vio, pero prefirió obviarla y dejarse llevar por sus criterios personales o compartidos, acerca de las terapias con ozono, lo que por sus prejuicios lo desacredita e incapacita para opinar sobre un tema que desconoce totalmente y del cual se atreve a escribir de una manera extremadamente superficial, prejuiciosa y antiética, lo que lo descalifica como científico serio e imparcial.

Respecto a los procedimientos de administración de ozono vía vaginal o rectal, que el autor del artículo, “las considera sacados del compendio de tortura de la Santa Inquisición y reportados en “Naturopathic Doctor News and Review”, la revista insignia de los charlatanes médicos y principal fuente de disparates pseudocientíficos en el mundo”, quiero hacer saber que las vías de absorción de los medicamentos son a través de la mucosa digestiva, la mucosa vaginal, la mucosa rectal y la mucosa de vías respiratorias, además de las vías intramuscular, intravenosa y subcutánea, lo cual es ampliamente conocido por el gremio médico y hasta por la población en general. 

Todas estas vías están ampliamente validadas y es un tanto impropio de parte de De la Herrán Arita hablar en estos términos, pues me imagino que en múltiples ocasiones habrá indicado medicamentos para que sean absorbidos por cualquiera de estas vías, por lo que hacer burla de estas vías de aplicación, demuestra una total falta de respeto a la comunidad médica e incluso al público lector. 

Si bien es cierto que el uso inicial de la Ozonoterapia (hace más de 100 años) fue sobre bases empíricas, como lo han sido la mayoría de las terapias médicas, en la actualidad existen estudios muy serios de biología y bioquímica molecular, que incluso permiten explicar sus efectos a nivel celular. Estudios publicados en revistas científicas y en bancos de datos públicos prestigiosos como MedLine (PubMed) así lo atestiguan. El aval de estudios no es solo experimental, sino también clínico, sumando más de 3000 estudios, según se recoge en la Biblioteca Mundial de Ozonoterapia del Comité Científico Internacional ISCO3 (biblioteca online y de libre acceso).

 

Si bien los estudios de mayor evidencia científica se refieren al dolor lumbar (estudios de meta-análisis) no es de menospreciar que en otras situaciones clínicas donde no hay alternativas terapéuticas convencionales o éstas no funcionan (ej. resistencia a los antibióticos), el ozono puede beneficiar de manera considerable a los pacientes. Tal es su eficacia que su uso ha pasado las fronteras de la medicina privada para ser empleado en hospitales públicos de diferentes países del mundo, como lo son España, Portugal, Cuba, Rusia, Argentina, Colombia, Ucrania, Grecia, Turquía, Dubái, Emiratos Árabes Unidos, China y Omán, así como en muchos otros países, entre ellos México, en situaciones como el “pie del diabético” donde el paciente tiene un alto riesgo de amputación, misma que puede ser evitada, empleándose igualmente en otras enfermedades muy comunes en la población mundial.

En cuanto a Estados Unidos, y a pesar que la FDA diga que el ozono médico es un gas tóxico sin ninguna aplicación médica de utilidad conocida, la ozonoterapia sí se puede practicar legalmente en 15 de sus estados, bajo el paraguas de terapias no convencionales y cuentan con la Academia Americana de Ozonoterapia, que legalmente los respalda (https://aaot.us/)

Afortunadamente México cuenta con una sólidas instituciones propias, como la COEPRIS y la COFEPRIS, que no son corruptas como deja De la Herrán entrever en su panfleto, y a pesar de que la FDA diga que el Ozono es un gas tóxico sin ninguna aplicación médica conocida, la Ozonoterapia afortunadamente para miles de pacientes de bajos recursos, se aplica en nuestro país desde hace más de 20 años, para un sinnúmero de enfermedades, para los cuales la medicina convencional no tiene nada que ofrecer, sin que se haya evidenciado esa supuesta toxicidad, que es en varios órdenes de magnitud muy inferior a la mayoría de los fármacos empleados hoy en día y que tantos efectos secundarios y iatrogenias producen, muchas de ellas mortales, de las cuales el suscrito De la Herrán omite informar a sus lectores.

Las investigaciones sobre las aplicaciones médicas del ozono a nivel mundial, son vastas y superan a las de muchos fármacos convencionales que se adquieren en el comercio. En las mismas ha sido convenientemente probado desde el punto de vista científico que el ozono, si cumple con el axioma: buenas prácticas clínicas, generador de ozono de uso médico, oxígeno medicinal de partida, médico entrenado, protocolos clínicos probados; conduce al éxito terapéutico.

En nuestros reglamentos está bien establecido, que todo aquel miembro de AMOZON que se salga de los lineamientos de la Declaración de Madrid para la Ozonoterapia, en lo referente a la aplicación de dicha terapia, tendrá que aceptar las consecuencias de sus actos, como se aplica para todo acto médico.

Quiero dejar claro que AMOZON no está en contra de la medicina convencional alopática…¡De ninguna manera! Para nosotros la Ozonoterapia se encuadra dentro de las nuevas prácticas médicas, que complementan y facilitan los tratamientos convencionales y la consideramos como una excelente herramienta dentro del arsenal terapéutico con el que puede contar el facultativo, dadas las propiedades germicidas, analgésicas, antiinflamatorias y moduladoras del sistema inmunológico y del metabolismo que tiene el ozono médico.

Por último, deseo señalar que la Práctica Médica de la Ozonoterapia fue incluida y aprobada en la Ley General de Salud en el Estado de Nuevo León, según el Decreto 346 que reforma el Artículo 49, publicada en el Periódico Oficial en fecha 19 de enero de 2018, y estamos trabajando con el Senado de la República, para que la misma se aplique a nivel nacional.

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